Cuando introduces una cartera en OpenCap, no basta con saber que hoy tienes, por ejemplo, 100 acciones de una empresa.
Para entender realmente esa posición hay que saber cómo has llegado hasta ella:
cuándo compraste cada acción,
a qué precio,
qué operaciones realizaste después,
si vendiste parte de la posición,
si volviste a comprar,
qué comisiones pagaste,
qué dividendos recibiste,
o si moviste los activos entre distintas cuentas o brokers.
Por eso, OpenCap reconstruye tu cartera operación a operación y siguiendo su orden cronológico.
El resultado es un histórico coherente que permite conocer no solo qué tienes hoy, sino también cómo ha evolucionado tu patrimonio y qué consecuencias económicas y fiscales ha tenido cada movimiento.
La cartera actual es el resultado de todas las operaciones anteriores
Imagina que hoy tienes 150 acciones de una empresa.
Ese dato, por sí solo, dice relativamente poco.
Podrías haberlas comprado todas el mismo día o haber llegado a esa posición después de decenas de compras y ventas durante varios años.
Por ejemplo:
Fecha | Operación | Acciones |
|---|---|---|
Enero | Compra | +100 |
Marzo | Compra | +100 |
Junio | Venta | -80 |
Octubre | Compra | +30 |
Tu posición actual sería de 150 acciones.
Pero para calcular correctamente su coste, las ganancias obtenidas en la venta de junio o las implicaciones fiscales de futuras ventas, OpenCap necesita conservar la historia completa.
Por eso, en lugar de trabajar hacia atrás desde el saldo actual, reconstruye la cartera desde las operaciones más antiguas hasta las más recientes.
1. OpenCap ordena todas tus operaciones cronológicamente
El primer paso consiste en reunir las operaciones asociadas a cada cuenta y ordenarlas por fecha.
Cada movimiento va modificando el estado de la cartera:
estado anterior + nueva operación = nuevo estado de la cartera
Por ejemplo, partiendo de una cartera vacía:
Compra de 100 acciones
La posición pasa de:
0 → 100 acciones
Después:
Compra de otras 50 acciones
100 → 150 acciones
Y posteriormente:
Venta de 40 acciones
150 → 110 acciones
OpenCap realiza este proceso sucesivamente hasta llegar a la situación actual.
Así, la posición que aparece hoy en tu cartera no es un dato aislado, sino el resultado de todas las operaciones que la preceden.
2. Cada compra crea un nuevo lote de adquisición
Una cuestión especialmente importante es que OpenCap no considera automáticamente todas las acciones de un mismo activo como si se hubieran adquirido al mismo precio.
Cada compra genera un lote con su propia fecha, cantidad y coste de adquisición.
Por ejemplo:
Fecha | Compra | Precio |
|---|---|---|
Enero | 100 acciones | 10 € |
Marzo | 50 acciones | 14 € |
Aunque tengas 150 acciones de la misma empresa, desde el punto de vista histórico existen dos adquisiciones diferentes:
100 acciones adquiridas a 10 €
50 acciones adquiridas a 14 €
Conservar esta información es fundamental.
Permite calcular correctamente el coste de la posición, su rentabilidad y, cuando se produce una venta, determinar qué acciones se consideran transmitidas.
3. Las ventas consumen las posiciones existentes
Cuando registras una venta, OpenCap no se limita a reducir el número total de acciones.
También identifica qué adquisiciones anteriores corresponden a los títulos vendidos.
Para las inversiones sujetas al criterio FIFO, se consideran vendidas primero las unidades adquiridas antes.
Siguiendo el ejemplo anterior, si vendes 120 acciones:
las primeras 100 procederán de la compra realizada en enero;
las siguientes 20 procederán de la compra realizada en marzo.
Después de la venta seguirían quedando:
30 acciones de la compra de marzo.
Esta reconstrucción es la que permite determinar correctamente el valor de adquisición de los títulos vendidos y, por tanto, calcular la plusvalía o minusvalía generada.
Además, cuando existen operaciones sobre el mismo valor en diferentes brokers, OpenCap puede reconstruirlas conjuntamente cuando es necesario aplicar criterios fiscales que dependen de la posición global del contribuyente.
4. OpenCap recalcula el estado de la cartera después de cada movimiento
La reconstrucción no se limita a las compras y ventas.
Cada operación puede modificar alguna parte del estado patrimonial.
Dependiendo del tipo de movimiento, OpenCap puede actualizar elementos como:
número de unidades de cada activo;
lotes de adquisición todavía abiertos;
coste acumulado de las posiciones;
efectivo disponible en cada cuenta;
movimientos entre cuentas;
ingresos asociados a las inversiones;
gastos y comisiones;
ganancias y pérdidas realizadas.
De esta forma, OpenCap puede reconstruir cómo era tu cartera en distintos momentos del tiempo, en lugar de limitarse a mostrar su composición actual.
5. Diferencia entre rentabilidad realizada y no realizada
Reconstruir el histórico también permite distinguir dos conceptos que pueden confundirse fácilmente.
Rentabilidad no realizada
Es la ganancia o pérdida correspondiente a los activos que todavía conservas.
Si compraste una acción por 100 € y actualmente vale 120 €, existe una ganancia latente de 20 €.
Pero todavía no se ha producido una venta.
Rentabilidad realizada
Aparece cuando vendes una inversión.
OpenCap compara el importe de transmisión con el coste correspondiente a las unidades vendidas y determina el resultado generado por esa operación.
Por ejemplo:
coste de adquisición: 1.000 €
importe de venta: 1.300 €
resultado: +300 €
La reconstrucción histórica permite separar correctamente ambos conceptos y evitar calcular toda la rentabilidad simplemente comparando el valor actual de la cartera con el dinero aportado.
6. El histórico también permite reconstruir el efectivo
Una cartera no está formada únicamente por activos.
También existe dinero que entra y sale de las cuentas.
Por ejemplo:
ingreso de efectivo → compra de acciones → cobro de dividendo → venta → retirada de efectivo
Cada uno de esos movimientos tiene un efecto diferente.
Una transferencia hacia la cuenta aumenta el capital aportado, pero no representa una rentabilidad.
Un dividendo, en cambio, sí constituye un rendimiento generado por la inversión.
Y una venta transforma un activo en efectivo, pero no supone por sí misma una nueva aportación de capital.
Distinguir correctamente estos movimientos es imprescindible para analizar cuánto dinero has aportado realmente y cuánto patrimonio ha generado la propia cartera.
7. ¿Qué ocurre si corriges una operación antigua?
Aquí aparece una consecuencia importante del funcionamiento de OpenCap.
Una operación histórica puede afectar a muchas operaciones posteriores.
Supongamos que inicialmente registraste una compra de 100 acciones, pero posteriormente descubres que en realidad fueron 120.
Ese cambio puede alterar:
la posición existente después de esa fecha;
los lotes disponibles para ventas posteriores;
el coste de adquisición;
las plusvalías o minusvalías calculadas;
y la composición actual de la cartera.
Por eso, cuando cambia una operación histórica, OpenCap puede recalcular las operaciones posteriores para reconstruir nuevamente el estado correcto de la cartera.
No se limita a modificar una cifra aislada.
Vuelve a determinar cómo ese cambio afecta al resto del histórico.
8. Por qué es tan importante importar bien las operaciones antiguas
La calidad de cualquier análisis patrimonial depende de la calidad del histórico disponible.
Si falta una compra antigua, por ejemplo, una venta posterior podría aparecer sin suficiente posición previa.
Si una compra tiene un precio incorrecto, también lo tendrá el coste de adquisición utilizado posteriormente.
Y si una transferencia se interpreta como un rendimiento, la rentabilidad global de la cartera puede quedar distorsionada.
Por eso, al incorporar una cuenta a OpenCap conviene revisar especialmente:
que estén incluidas las operaciones más antiguas necesarias;
que compras y ventas tengan cantidades y precios correctos;
que las fechas coincidan con las operaciones reales;
que los movimientos entre cuentas estén correctamente identificados;
y que no existan operaciones duplicadas.
Cuanto más completo sea el histórico, más precisa será la reconstrucción.
Un ejemplo completo
Supongamos este historial:
Fecha | Operación | Importe |
|---|---|---|
10 enero | Ingreso de efectivo | +5.000 € |
15 enero | Compra 100 acciones a 20 € | -2.000 € |
10 marzo | Compra 50 acciones a 24 € | -1.200 € |
20 junio | Venta 80 acciones a 30 € | +2.400 € |
Después de las dos compras tienes:
150 acciones
con dos lotes diferentes:
100 acciones adquiridas a 20 €
50 acciones adquiridas a 24 €
Cuando vendes 80 acciones, OpenCap identifica las unidades correspondientes según el criterio aplicable.
Si se aplica FIFO, las 80 acciones proceden de la primera compra.
Su coste de adquisición sería:
80 × 20 € = 1.600 €
Y el importe de venta:
80 × 30 € = 2.400 €
Por tanto, antes de considerar otros costes asociados, la operación genera una ganancia de:
2.400 € − 1.600 € = 800 €
Después de esa venta, la posición restante será:
20 acciones de la compra de enero;
50 acciones de la compra de marzo.
En total:
70 acciones
Y esa será la posición de partida para cualquier operación posterior.
Así funciona la reconstrucción: cada movimiento depende del estado generado por todos los anteriores.
Una única historia para entender toda tu cartera
Esta reconstrucción cronológica es una de las piezas fundamentales de OpenCap.
Permite que diferentes cálculos que aparentemente son independientes —posición actual, coste de adquisición, rentabilidad, plusvalías o fiscalidad— partan de una misma historia de operaciones.
En lugar de tratar cada indicador como una cifra aislada, OpenCap intenta responder a una pregunta mucho más útil:
¿Cómo has llegado desde tu primera operación hasta la cartera que tienes hoy?
A partir de ahí puede analizar no solo cuánto vale actualmente tu patrimonio, sino cuánto has aportado, qué resultados has materializado, qué posiciones siguen abiertas y cómo ha evolucionado realmente tu inversión.
Ese histórico es, en definitiva, la base sobre la que se construye el resto del análisis de tu cartera en OpenCap.