Un cambio de estrategia en la inversión

Las sociedades de inversión de capital variable (sicavs) han sido durante años una herramienta popular para la gestión de patrimonios en España. Sin embargo, su prestigio ha ido en declive, empujando a algunas de las familias más ricas del país a explorar alternativas. En este contexto, se ha observado un aumento en la creación de sociedades gestoras de fondos de inversión propias por parte de grandes fortunas, como las familias Urquijo, Del Pino, Matutes, Entrecanales y Serratosa.

El fin de una era para las sicavs

Las sicavs, que ofrecían ventajas fiscales y flexibilidad en la gestión de inversiones, han visto cómo su atractivo se ha reducido en los últimos años debido a un endurecimiento de la normativa y a un mayor escrutinio por parte de las autoridades fiscales. Este cambio ha llevado a muchos inversores a replantearse su estrategia de inversión, buscando estructuras que les permitan tener un mayor control sobre sus activos y, a su vez, optimizar su rentabilidad.

La creación de gestoras propias

Ante este panorama, las familias adineradas han decidido establecer sus propias gestoras de fondos. Este movimiento no solo les permite gestionar sus inversiones de manera más eficiente, sino que también les ofrece la posibilidad de diseñar productos financieros a medida, adaptados a sus necesidades específicas. La creación de estas gestoras implica una inversión inicial significativa, pero a largo plazo, puede resultar más beneficiosa en términos de control y rentabilidad.

Beneficios y retos de las gestoras familiares

Las gestoras de fondos familiares ofrecen varios beneficios. En primer lugar, permiten una mayor personalización de las carteras de inversión. Las familias pueden establecer sus propias estrategias de inversión, alineadas con sus objetivos a largo plazo. Además, estas sociedades pueden acceder a oportunidades de inversión que no están disponibles para el público en general, lo que puede traducirse en una mayor rentabilidad.

No obstante, la creación de una gestora también conlleva desafíos. La gestión de activos implica una responsabilidad significativa y requiere de un equipo de profesionales cualificados. Las familias deben asegurarse de contar con el talento necesario para tomar decisiones de inversión informadas y para cumplir con las regulaciones pertinentes.

El futuro de las inversiones familiares

A medida que más familias ricas en España optan por crear sus propias gestoras de fondos, el panorama de la inversión en el país está cambiando. Este movimiento podría marcar el inicio de una nueva era, en la que la gestión de patrimonios se personaliza aún más y se aleja de las estructuras tradicionales como las sicavs. Para los inversores particulares, esto podría significar un acceso más amplio a productos de inversión innovadores y adaptados a sus necesidades.

Conclusión

La decisión de las familias españolas de crear sus propias gestoras de fondos es un reflejo de un cambio más amplio en la forma en que se perciben y gestionan las inversiones. A medida que el interés por las sicavs disminuye, la capacidad de personalización y control que ofrecen las gestoras familiares podría convertirse en la nueva norma para aquellos que buscan maximizar su patrimonio. Este fenómeno no solo impacta a las grandes fortunas, sino que también podría influir en la manera en que los inversores particulares en España abordan sus propias estrategias de inversión en el futuro.