Comenzaste con un capital de 20.000 € y tu cartera vale hoy 25.000 €. ¿Significa eso que has obtenido una rentabilidad del 25 %?
No necesariamente.
Durante ese tiempo puedes haber realizado nuevas aportaciones, retirado dinero, cobrado dividendos, pagado comisiones, vendido posiciones, movido efectivo entre brókeres o mantenido parte del patrimonio sin invertir.
Por eso, calcular correctamente la rentabilidad de una cartera es bastante más complejo que comparar cuánto dinero has ingresado con cuánto vale ahora.
En OpenCap tratamos de responder a una pregunta muy concreta:
¿Cuánto ha crecido o disminuido realmente tu patrimonio como consecuencia de tus inversiones, sin confundir rendimiento con movimientos de dinero?
En esta guía explicamos cómo lo calculamos.
Antes de empezar: qué significa “rentabilidad real”
Cuando hablamos de rentabilidad real de una cartera no nos referimos aquí a la rentabilidad descontando la inflación.
Nos referimos al resultado económico que han generado tus inversiones, teniendo en cuenta lo que ocurre realmente dentro de la cartera:
revalorizaciones y depreciaciones;
ganancias y pérdidas realizadas;
dividendos e intereses;
comisiones y otros costes;
efectivo disponible;
distintas cuentas y brókeres;
movimientos entre ellos;
aportaciones y retiradas externas.
La clave está en separar dos cosas que parecen similares, pero no lo son: movimientos de tu dinero y rendimiento generado por tu dinero.
El problema de mirar simplemente cuánto vale tu cartera
Imagina que empiezas el año con 10.000 €.
Seis meses después tienes 10.500 €.
Hasta ahí, tu cartera ha ganado un 5 %.
En ese momento añades otros 5.000 € y terminas el año con 15.900 €.
Si comparases simplemente el patrimonio inicial y final:
15.900 / 10.000 - 1 = +59 %
Evidentemente, tu cartera no ha ganado un 59 %. Gran parte de ese aumento procede simplemente de los 5.000 € que tú mismo añadiste.
Tampoco sería completamente correcto decir:
(15.900 - 15.000) / 15.000 = 6 %
porque esos 5.000 € adicionales solo estuvieron invertidos durante parte del año.
Para medir correctamente el comportamiento de una cartera hay que saber cuándo entra y sale dinero y separar esos movimientos del rendimiento de las inversiones. Ese es uno de los principios básicos del cálculo de OpenCap.
1. OpenCap reconstruye primero el patrimonio de la cartera
Antes de calcular rentabilidades, OpenCap necesita saber cuánto vale realmente tu patrimonio en cada momento.
De forma simplificada:
Patrimonio = valor de mercado de las inversiones + efectivo
Esto incluye las posiciones que mantienes en las diferentes cuentas o brókeres y el efectivo que todavía no está invertido.
Supongamos que tienes:
Elemento | Valor |
|---|---|
Acciones | 12.000 € |
ETFs | 8.000 € |
Fondos | 5.000 € |
Efectivo | 3.000 € |
Patrimonio total | 28.000 € |
Para OpenCap tu cartera vale 28.000 €, no 25.000 €.
El efectivo sigue formando parte de tu patrimonio aunque temporalmente no esté invertido.
Esto también permite seguir correctamente el ciclo completo del dinero:
aportación → efectivo → compra → inversión → venta → efectivo → nueva inversión o retirada
Una venta, por ejemplo, no hace desaparecer dinero de tu cartera.
Simplemente transforma un activo financiero en efectivo.
2. Aportaciones y retiradas no son rentabilidad
Este es probablemente el principio más importante.
Si ingresas 2.000 € en tu bróker, tu patrimonio aumenta 2.000 €, pero no has ganado 2.000 €.
Del mismo modo, si retiras 1.000 €, tu patrimonio disminuye, pero eso no significa que hayas perdido 1.000 € invirtiendo.
OpenCap identifica estos movimientos como flujos externos de capital.
De forma simplificada, el resultado económico acumulado puede entenderse como:
Resultado = patrimonio final − patrimonio inicial − aportaciones + retiradas
Por ejemplo:
patrimonio inicial: 20.000 €
aportaciones: 5.000 €
retiradas: 1.000 €
patrimonio final: 27.500 €
Entonces:
27.500 − 20.000 − 5.000 + 1.000 = 3.500 €
Tu patrimonio ha generado realmente 3.500 €.
La diferencia es fundamental.
El patrimonio ha pasado de 20.000 € a 27.500 €, pero no todo ese crecimiento procede de tus inversiones.
3. Las transferencias entre tus cuentas tampoco generan rentabilidad
La distinción se vuelve especialmente importante cuando tienes varios brókeres o cuentas.
Supongamos que transfieres 5.000 € desde el bróker A al bróker B.
Visto de forma aislada:
el bróker A registra una salida de 5.000 €;
el bróker B registra una entrada de 5.000 €.
Pero desde el punto de vista de tu patrimonio global no ha ocurrido ninguna aportación ni retirada.
Tu dinero simplemente ha cambiado de ubicación.
OpenCap trata estos movimientos como transferencias internas.
Lo mismo ocurre cuando el movimiento afecta a activos en lugar de efectivo.
Esto permite consolidar correctamente una cartera distribuida entre diferentes entidades sin interpretar cada transferencia como una entrada o salida de patrimonio.
4. Las posiciones abiertas también generan rentabilidad
No necesitas vender una inversión para haber ganado o perdido dinero económicamente.
Si compras una acción por 1.000 € y actualmente vale 1.300 €, tienes:
+300 € de ganancia latente
Aunque todavía no exista una plusvalía realizada fiscalmente.
OpenCap diferencia por tanto entre:
Ganancias y pérdidas realizadas
Son las correspondientes a posiciones que ya has vendido.
Ganancias y pérdidas latentes
Son las que existen actualmente en las posiciones que continúan abiertas.
Ambas forman parte de la evolución económica de tu patrimonio.
Esta distinción es especialmente importante porque rentabilidad económica y resultado fiscal no son lo mismo.
Una cartera puede haber aumentado considerablemente de valor sin haber generado todavía una plusvalía que deba declararse en el IRPF.
5. Los dividendos forman parte de la rentabilidad
Otro error habitual consiste en medir una inversión únicamente por la evolución de su precio.
Imagina una acción que compraste por 100 €.
Un año después sigue cotizando a 100 €, pero durante ese periodo has cobrado 5 € en dividendos.
La variación del precio es:
0 %
Pero tu inversión no ha tenido una rentabilidad del 0 %.
Has recibido una rentabilidad económica del 5 % antes de impuestos y costes.
Por eso OpenCap registra los dividendos como una fuente de rendimiento independiente de la revalorización del activo.
Cuando existen retenciones, dividendo y retención pueden registrarse separadamente para no mezclar:
rendimiento económico;
flujo de caja;
y tratamiento fiscal.
Así es posible entender no solo cuánto se ha revalorizado una cartera, sino de dónde procede realmente su rendimiento.
6. Las comisiones reducen tu rentabilidad
Las comisiones son pequeñas cuando se observan operación por operación, pero acumuladas pueden tener un impacto relevante.
Por eso no tiene sentido calcular la rentabilidad ignorándolas.
Por ejemplo:
compra: 5.000 €
comisión de compra: 5 €
venta: 5.500 €
comisión de venta: 5 €
El beneficio económico no son 500 €.
Es:
5.500 − 5.000 − 5 − 5 = 490 €
Las comisiones reducen directamente el patrimonio y, por tanto, el rendimiento obtenido.
Esta lógica permite comparar mejor estrategias con niveles de rotación muy diferentes.
Dos carteras pueden obtener resultados similares antes de costes y, sin embargo, ofrecer rentabilidades distintas después de comisiones.
7. Una venta no es una retirada de dinero
Este punto puede parecer trivial, pero es fundamental para reconstruir correctamente una cartera.
Supongamos que compras unas acciones por 5.000 € y posteriormente las vendes por 6.000 €.
Después de la venta tienes 6.000 € en efectivo dentro del mismo bróker.
Tu patrimonio sigue siendo 6.000 €.
La venta simplemente ha transformado:
acciones → efectivo
La ganancia generada es de 1.000 €, pero los 6.000 € de efectivo no constituyen una entrada nueva en la cartera.
Solo existiría una retirada cuando ese dinero saliera realmente del perímetro patrimonial que estás analizando.
Esta forma de reconstruir los movimientos evita uno de los problemas habituales al analizar historiales procedentes de varios brókeres.
8. ¿Y qué ocurre con FIFO?
OpenCap utiliza FIFO para determinar qué títulos se consideran vendidos cuando existen diferentes lotes de compra.
Por ejemplo:
compras 100 acciones a 10 €;
compras otras 100 a 15 €;
vendes posteriormente 100 acciones.
Aplicando FIFO, las acciones vendidas corresponden primero al lote comprado a 10 €.
Esto permite calcular correctamente la plusvalía o minusvalía realizada y su tratamiento fiscal.
Pero conviene distinguir dos conceptos.
FIFO afecta a la distribución del resultado entre:
ganancias o pérdidas realizadas;
ganancias o pérdidas todavía latentes.
Sin embargo, la rentabilidad económica total de tu patrimonio depende fundamentalmente del valor que tienes ahora frente al capital que realmente has aportado, no de que una ganancia haya pasado de latente a realizada.
Por eso OpenCap separa el análisis de rentabilidad patrimonial del cálculo fiscal de las operaciones.
9. Cómo evita OpenCap que una aportación distorsione el porcentaje de rentabilidad
Volvamos al ejemplo inicial.
Empiezas con:
10.000 €
Antes de realizar ninguna aportación, la cartera alcanza:
10.500 €
La rentabilidad de ese primer periodo es:
+5 %
Después aportas 5.000 €.
Tu patrimonio pasa inmediatamente a:
15.500 €
Ese salto desde 10.500 € hasta 15.500 € no es rentabilidad.
Es capital nuevo.
Posteriormente la cartera alcanza los 15.900 €.
Desde la aportación:
15.900 / 15.500 − 1 = +2,58 %
Para conocer el rendimiento del conjunto del periodo se encadenan ambos resultados:
(1 + 5 %) × (1 + 2,58 %) − 1 ≈ 7,71 %
De esta forma, la entrada de los 5.000 € no provoca artificialmente una subida de la rentabilidad.
Este enfoque permite separar el comportamiento de las inversiones de las decisiones del inversor sobre cuándo añadir o retirar capital.
10. Por qué no basta con dividir las ganancias entre todo lo aportado
Otra forma habitual de calcular rentabilidad sería:
ganancia / aportaciones acumuladas
En nuestro ejemplo:
aportaciones totales: 15.000 €
patrimonio final: 15.900 €
ganancia: 900 €
Resultado:
900 / 15.000 = 6 %
Este cálculo puede resultar intuitivo, pero presenta un problema: presupone que los 15.000 € estuvieron invertidos durante exactamente el mismo tiempo.
No fue así.
Los primeros 10.000 € estuvieron invertidos durante todo el periodo.
Los últimos 5.000 €, solo durante una parte.
Cuantas más aportaciones, retiradas y movimientos tenga una cartera, mayor puede ser la distorsión.
Por eso OpenCap reconstruye la evolución temporal de la cartera en lugar de limitarse a comparar dos saldos.
11. ¿Qué ocurre si tienes inversiones en diferentes divisas?
Una cartera puede contener activos y efectivo denominados en euros, dólares, libras u otras monedas.
OpenCap mantiene los saldos y movimientos en sus respectivas divisas, pero necesita expresarlos en una moneda común para calcular el patrimonio consolidado.
Por ejemplo, una acción estadounidense puede subir un 5 % en dólares y, al mismo tiempo, el dólar depreciarse frente al euro.
Para un inversor cuya moneda de referencia sea el euro, ambos efectos forman parte del resultado.
Así, la rentabilidad consolidada refleja también el efecto divisa sobre el patrimonio.
12. El resultado final: entender de dónde viene tu rentabilidad
El objetivo no es obtener simplemente un porcentaje. Es poder explicar ese porcentaje.
Conceptualmente, la evolución de una cartera puede descomponerse en elementos como:
Resultado de la cartera =
ganancias y pérdidas realizadas;
ganancias y pérdidas latentes;
dividendos e intereses;
− comisiones y costes;
± efecto de las divisas.
Mientras que:
aportaciones;
retiradas;
transferencias entre cuentas;
transferencias entre brókeres;
se identifican por separado para no confundirse con rendimiento.
Esta separación permite responder preguntas bastante más útiles que simplemente “¿cuánto vale mi cartera?”:
¿Cuánto dinero he aportado realmente?
¿Cuánto he ganado gracias a mis inversiones?
¿Qué parte procede de revalorización y qué parte de dividendos?
¿Cuánto me han costado las comisiones?
¿Cuánto tengo realizado y cuánto permanece latente?
¿Qué efecto han tenido las divisas?
Y, sobre todo:
¿está creciendo mi patrimonio porque estoy aportando más dinero o porque mis inversiones están funcionando?
Un ejemplo completo
Supongamos que durante un periodo ocurre lo siguiente:
Concepto | Importe |
|---|---|
Patrimonio inicial | 20.000 € |
Nuevas aportaciones | +5.000 € |
Retiradas | −1.000 € |
Dividendos | +400 € |
Comisiones | −100 € |
Revalorización neta de inversiones | +3.200 € |
Patrimonio final | 27.500 € |
El patrimonio ha aumentado:
27.500 − 20.000 = 7.500 €
Pero esos 7.500 € no son beneficio.
Las aportaciones netas han sido:
5.000 − 1.000 = 4.000 €
Por tanto, el resultado generado por la cartera es:
27.500 − 20.000 − 4.000 = 3.500 €
Y esos 3.500 € pueden explicarse como:
3.200 € de evolución de las inversiones;
400 € de dividendos;
−100 € de comisiones.
Resultado económico: +3.500 €
El porcentaje de rentabilidad dependerá además del momento en que se produjeron las aportaciones y retiradas, por lo que OpenCap neutraliza esos flujos al reconstruir la evolución temporal de la cartera.
Rentabilidad, patrimonio y fiscalidad: tres conceptos diferentes
Una de las razones por las que OpenCap separa todos estos cálculos es que responden a preguntas diferentes.
Patrimonio
¿Cuánto valen actualmente todos tus activos y tu efectivo?
Rentabilidad
¿Cuánto han generado tus inversiones independientemente del dinero que hayas añadido o retirado?
Resultado fiscal
¿Qué ganancias, pérdidas, dividendos y demás rendimientos tienen efectos en tu declaración de impuestos?
Los tres están relacionados, pero no son intercambiables.
Una posición con una ganancia latente aumenta tu patrimonio y tu rentabilidad, pero todavía puede no generar una plusvalía fiscal.
Una venta puede generar una plusvalía fiscal, pero si el efectivo permanece dentro del bróker no reduce tu patrimonio.
Y una aportación incrementa tu patrimonio, pero no tu rentabilidad.
Separar correctamente estas tres dimensiones es esencial para entender qué está ocurriendo realmente con tus inversiones.
Por qué hacemos el cálculo de esta manera en OpenCap
Cuando una cartera tiene una única inversión y nunca recibe nuevas aportaciones, calcular su rentabilidad es sencillo.
La realidad suele ser diferente.
Con los años aparecen:
varios brókeres;
compras periódicas;
ventas parciales;
dividendos;
comisiones;
diferentes divisas;
transferencias;
efectivo pendiente de invertir;
y nuevas aportaciones.
En ese momento, comparar el dinero inicialmente invertido con el patrimonio actual deja de ser suficiente.
Por eso OpenCap trata la cartera como un patrimonio en movimiento.
Reconstruye qué dinero entra, qué dinero sale, dónde se encuentra, qué parte continúa invertida y qué resultado han generado realmente los activos.
El objetivo final es sencillo:
que la cifra de rentabilidad represente el comportamiento de tus inversiones y no el tamaño de las aportaciones que hayas realizado.
Porque saber que tu patrimonio ha aumentado es útil.
Saber por qué ha aumentado lo es mucho más.